En una tarde marcada por la lluvia, el barro y un contexto de alta exigencia física, Calafate Rugby Club consiguió una victoria de carácter al imponerse como visitante frente a Comodoro Rugby Club por 31-28, luego de revertir un parcial adverso de 21-10 al cierre del primer tiempo.
El escenario no fue menor: cancha pesada, resbaladiza y un partido que se jugó al límite desde lo físico. En ese contexto, el local fue más claro en la primera mitad, pero el complemento cambió por completo la historia.
Del control de Comodoro a la reacción de Calafate
Comodoro RC manejó mejor los tiempos en los primeros 40 minutos, aprovechó el desorden y se fue al descanso con una ventaja sólida. Sin embargo, en el segundo tiempo Calafate ajustó su postura: subió la intensidad, ganó los duelos y empezó a jugar en campo rival.
La remontada se construyó desde la actitud y se terminó de definir en los minutos finales, con la aparición determinante de Juan Manuel Bladilo, autor de dos tries:
“Muy duro el partido por el rival, por la cancha, por el clima, pero estos partidos últimamente los estamos sabiendo sacar adelante”.
El back explicó el cambio de mentalidad tras el entretiempo:
“Hablamos de seguir metiéndole firme los últimos 40 minutos porque lo entrenamos en la semana. Actitud y para adelante siempre”.
Un trámite áspero, físico y condicionado
El barro empujó el partido a un terreno más directo, con predominio del contacto, el desgaste y momentos de tensión. Hubo fricción constante e indisciplina en ambos equipos, en un desarrollo típico de condiciones adversas.
“Mucho juego físico, mucha piña… son cosas que pasan. Hay que corregir, mantener la cabeza fría”, reconoció Bladilo.
En ese escenario, Calafate fue más efectivo en el cierre y encontró los espacios justos para golpear.
El entrenador Julián Ciancio valoró el triunfo, aunque fue autocrítico con el rendimiento y dejó un mensaje claro sobre aspectos a corregir:
“Fue un partido muy duro, muy intenso, pasó de todo en los 80 minutos. Hubo defensa, ataque y también desorden e indisciplina. Por suerte lo pudimos sacar adelante”.
En esa misma línea, destacó la respuesta del equipo en el complemento:
“Cuando no salen las cosas desde lo técnico o táctico, hay que apelar al corazón de los jugadores. Y eso apareció”.
Además, el DT hizo hincapié en una situación que condicionó el desarrollo del encuentro y que expone una problemática en el rugby regional:
“El árbitro designado no pudo llegar y hubo que hacer un cambio. Terminamos con un árbitro que ya venía de dirigir y un asistente idóneo”.
Y amplió el análisis con una mirada más estructural:
“Es un tema que deben trabajar los clubes y la unión. Es necesario contar con árbitros, por el bien del rugby de la región”.
Lo que deja el resultado
La victoria no solo suma cuatro puntos: deja una señal competitiva clara. Calafate mostró capacidad de reacción, solidez mental en un contexto adverso y eficacia para cerrar el partido.
En la próxima fecha será local ante Deportivo Portugués, en otro cruce exigente dentro del Torneo Oficial.
“Tenemos que seguir por este camino, con intensidad, porque nos está dando resultados”, cerró Bladilo.
En Astra, entre barro, golpes y tensión, Calafate construyó algo más que un triunfo: reafirmó su identidad y dejó en evidencia tanto su crecimiento competitivo como algunos desafíos estructurales del rugby regional.
Foto: Laura Rearte


