En enero, Chenque Rugby Club dio un paso fuerte en su proyecto deportivo al sumar a Tito Díaz Bonilla al staff de trabajo. El ex jugador se incorporó junto a Cumpa Herrera, para complementar y potenciar la tarea que ya venía desarrollando el preparador físico Nahuel Seri, dentro de una planificación pensada a largo plazo.
“La verdad que estoy muy contento de poder estar acá, de conocer el club y de ser parte de este proceso que Chenque viene haciendo hace algunos años”, expresó Díaz Bonilla en sus primeras horas en Comodoro Rivadavia, marcando desde el inicio que su llegada no responde a urgencias ni a una mirada resultadista.

El foco del trabajo estará puesto en acompañar a los entrenadores y fortalecer los procesos formativos. “No es solamente pensar en lo que va a pasar el sábado. Queremos trabajar en procesos a varios años, formar entrenadores que puedan transmitir bien los detalles del juego y ayudar a que todo eso se sostenga en el tiempo”, explicó.
Con una trayectoria ligada al rugby de alto rendimiento, Díaz Bonilla remarcó la importancia de adaptarse al contexto patagónico y valorar el esfuerzo colectivo que sostiene a los clubes del sur. “Vengo de un club con mucha historia e infraestructura, y cuando uno llega acá empieza a valorar muchísimo más la esencia del rugby, donde todos laburan para que el club crezca”, señaló.
En ese sentido, destacó el momento que atraviesa Chenque y el compromiso de su gente. “Están en una etapa tremenda. Dirigentes, entrenadores, jugadores y familias empujan todos para el mismo lado. Poder ser parte de eso es un orgullo y dan ganas de ponerse la camiseta y trabajar a full”, afirmó.
Respecto a su rol dentro del staff, fue claro en marcar que no busca protagonismos personales. “Nuestro trabajo es acompañar a los entrenadores, que hacen un esfuerzo enorme. Nosotros estamos para aportar detalles, ordenar ideas y ayudar a que esas formas de juego se vayan volcando de a poco dentro de la cancha”, explicó.
Más allá de lo técnico, Díaz Bonilla subrayó el valor del aspecto humano dentro del proyecto. “Para mí la esencia de todo esto es que los chicos estén felices, que disfruten del club y que sientan pertenencia. Lo deportivo va a terminar siendo una consecuencia de ese trabajo que se hace, muchas veces, fuera de la cancha”, sostuvo.
Fotos: Laura. Rearte


