La agrupación viajó con una delegación récord y cerró una de sus mejores participaciones en el histórico Nacional de Veteranos, que reunió a más de 1300 jugadores de todo el país y del exterior.
La agrupación Alacranes regresó a Comodoro Rivadavia con la satisfacción de haber protagonizado una de sus mejores actuaciones en el Nacional de Veteranos 2025, un evento que rompió todos los registros: 1.315 jugadores, delegaciones de todo el país y equipos invitados de Francia y Uruguay.
El vicepresidente, Cristian Nieva, compartió sensaciones, anécdotas y el orgullo de representar a la Patagonia en un escenario tan grande como esperado.
Una delegación gigante y un viaje que valió cada kilómetro
“Estamos supercontentos”, dijo Nieva apenas volvió a la ciudad. Y no es para menos: viajaron 78 integrantes, entre jugadores, históricos, mujeres que acompañaron y referees.
“Para nosotros siempre queda todo lejos, pero esta vez logramos llevar una de las delegaciones más numerosas. Eso habla del compromiso y del cariño que se le tiene a esta camiseta”, resaltó.
“Desde 2013 que voy a los nacionales y este, lejos, fue el mejor. Atención, organización, canchas, todo. Impecable”, aseguró.
Cruces de nivel: Tucumán, Mendoza, Francia y Uruguay
El torneo les permitió enfrentar a equipos que en los tiempos de Primera difícilmente hubieran cruzado.
“Tucumán, Mendoza, Salta… y este año un equipo de Perpignan de Francia. Es una locura lo que se vive ahí. Tenés jugadores de todos lados y cada partido es una historia distinta”, contó Nieva.
El podio más patagónico de la historia
La premiación recreativa —la que distingue el espíritu veterano: cantidad de integrantes, comportamiento, desfile y kilómetros recorridos— dejó un hecho histórico:
La Patagonia copó el podio completo.
- 🥇 Bicho Canastos
- 🥈 Alacranes
- 🥉 Chupat
“Perdimos el campeonato por un punto, pero estamos orgullosísimos. Es la tercera vez que salimos subcampeones y tenemos tres títulos en diez años. Para nosotros es muchísimo”, dijo Nieva.
Juego, disfrute y una energía que contagia
Más allá de los resultados, Nieva destacó el nivel de juego y la entrega de todos:
“Los chicos que fueron a competir jugaron bárbaro. Dejaron todo, se plantaron ante equipos durísimos y volvieron felices. Eso es lo mejor”.
La experiencia, asegura, deja una lección y un objetivo: “Si entrenamos un poquito más juntos, el año que viene podemos competir aún mejor”.
Un cierre de año que cuenta historias
El viaje no solo fue un torneo: fue convivencia, anécdotas, kilómetros, risas, disfrute y ese espíritu inconfundible del rugby veterano.
“Para nosotros es un premio al trabajo de todo el año. Seguir disfrutando del rugby a esta edad es un privilegio, cerró Nieva.


