El head coach de Bigornia Club, Carlos Coustet, analizó en Rompiendo Guindas Radio la preparación para el Regional Patagónico y planteó su preocupación por la falta de competencia en el rugby de la región.
El head coach de Bigornia Club, Carlos Coustet, dialogó con Rompiendo Guindas Radio en la antesala del Regional Patagónico, torneo que comenzará en pocas semanas y que volverá a enfrentar a los equipos del sur con rivales de otras uniones.
El entrenador explicó que la preparación del equipo se ve condicionada por una particularidad que atraviesa históricamente al club: gran parte de los jugadores del plantel superior trabaja en la industria pesquera, lo que complica la disponibilidad durante la pretemporada.
“Más de la mitad de nuestros jugadores están vinculados a la pesca, como marineros, fileteros o armadores. Eso nos complica muchísimo. Primero está el trabajo, después la familia y recién después el rugby”, explicó Coustet.
Por ese motivo, el plantel recién logra consolidarse en los meses de abril y mayo, cuando la temporada laboral permite mayor disponibilidad.
Un Regional exigente desde el inicio
En el sorteo del torneo, Bigornia quedó en una zona que promete ser de alta exigencia. El debut será nada menos que ante Marabunta Rugby Club.
La preparación tampoco fue la ideal en materia de amistosos. Un paro aeronáutico durante febrero impidió la llegada de un equipo invitado para disputar un partido de preparación.
“Íbamos a jugar con San Cirano, que venía unos días, pero el paro aeronáutico nos dejó sin esa posibilidad”, comentó.
De esta manera, Bigornia llegará al debut con apenas un partido amistoso, una situación que también afecta a varios clubes de la región.
La preocupación por el presente del rugby patagónico
Más allá de la preparación del equipo, Coustet aprovechó la entrevista para compartir una mirada crítica sobre el presente del rugby en la Patagonia, especialmente en relación con la falta de competencia sostenida.
“Personalmente siento que en estos años el rugby patagónico ha retrocedido”, sostuvo.
El entrenador remarcó que la distancia geográfica, la división entre uniones y la falta de estructuras de alto rendimiento en la región generan una desventaja respecto a otras zonas del país.
“Hoy los jugadores patagónicos que llegan a una convocatoria nacional lo hacen porque están jugando en Buenos Aires o en Córdoba. No porque los estén viendo jugar acá”.
La necesidad de trabajar juntos en la región
Coustet también planteó que el crecimiento del rugby en el sur requiere mayor articulación entre las uniones y los clubes, algo que históricamente ha sido difícil de lograr.
Incluso recordó que años atrás planteaba la necesidad de unificar esfuerzos entre las uniones patagónicas para fortalecer la competencia.
“Siempre pensé que entre las uniones teníamos que trabajar juntos para ser más fuertes. Si no tiramos todos para el mismo lado, es muy difícil crecer”.
En ese sentido, consideró que el debate y el intercambio de ideas deberían ser parte habitual de la gestión del rugby regional.
“No hay que perder la costumbre de debatir ideas. No se trata de pelearse, sino de buscar soluciones entre todos”.
Un problema estructural: la falta de competencia
Para Coustet, el principal desafío del rugby patagónico no pasa por la formación ni por el compromiso de los jugadores, sino por la escasez de competencia real durante la temporada.
“Hoy el problema principal es la falta de competencia. Los jugadores entrenan mucho, casi como profesionales, pero después tienen muy pocos partidos exigentes”.
El entrenador también señaló que, en muchos casos, los torneos terminan demasiado temprano en el calendario, dejando largos períodos del año sin actividad formal.
Un desafío que excede a los clubes
Finalmente, Coustet sostuvo que el desarrollo del rugby en la región requiere decisiones estratégicas a nivel dirigencial, con una mirada más amplia sobre el crecimiento del deporte.
“Todos aportamos a la Unión Argentina de Rugby, pero creo que ya no alcanza solo con capacitaciones. Hace falta más competencia para que el rugby patagónico pueda crecer”.
Foto: Laura Rearte


