Luis Aguilar: “Lo más difícil fue encontrar puntos en común, pero esa base permitió que la Unión siga creciendo”

El ex presidente de la Unión de Rugby Austral, Luis Aguilar, recuerda su paso por la institución, los desafíos de su gestión y el legado dirigencial para el rugby patagónico.

El valor de los comienzos

En el marco del 60º aniversario de la Unión de Rugby Austral (URA), Rompiendo Guindas conversó con uno de sus ex presidentes, el caletense Luis Aguilar, figura clave en una etapa de crecimiento y consolidación institucional. A la distancia, pero con memoria activa y compromiso intacto, repasó su paso por la conducción y valoró el trabajo colectivo que permitió forjar los cimientos del rugby regional.

“Siempre rescato el esfuerzo de los clubes. Cada dirigente aportó desde su lugar, con objetivos distintos pero con una misma prioridad: la seguridad y el desarrollo de los jugadores”, destacó.

Una presidencia de viajes, esfuerzos y comunidad

Aguilar condujo la URA desde Caleta Olivia, trasladándose varias veces por semana a Comodoro para participar activamente de las reuniones y actividades, en un contexto donde la mayoría de los clubes estaban en plena expansión. Recordó el acompañamiento de figuras locales como Lucho Benítez, Rafa Gómez, Luis Carrizo, Raúl Ramos y Mario Thorp, además de los históricos dirigentes de Comodoro.

“Fue una etapa de mucho esfuerzo, donde el desafío principal era fortalecer lo básico: canchas, vestuarios, seguros, traslados. Todo eso sin perder de vista la formación infantil y la proyección del juego”.

También remarcó el rol de colaboradores fundamentales como Eduardo Ibañez, quien prestó su casa de fotografía para que funcionara como una suerte de sede logística de la Unión, y destacó el trabajo del área de arbitraje, con nombres como Carlos Di Matteo y Horacio Martínez formando a nuevas camadas.

Los desafíos de gestionar una unión diversa

Uno de los mayores retos, según Aguilar, fue la convivencia entre clubes con realidades y políticas deportivas distintas:

“Lo más difícil era encontrar puntos en común. Cada club tiene su visión, pero coincidíamos en lo fundamental: mejorar instalaciones, garantizar traslados y cobertura, y apostar por las formativas. Esa fue la base que permitió sostener y hacer crecer la Unión”.

La falta de recursos y acompañamiento pleno del Estado obligó a fortalecer el trabajo dirigencial y a crear subcomisiones que fueran motor de desarrollo. “El Estado ayudaba, pero no cubría todo. Por eso, la clave estuvo en la organización interna de cada club”, explicó.

Mirada actual y mensaje a las nuevas generaciones

Si bien ya no asiste con frecuencia a los encuentros, Aguilar sigue de cerca la actividad por redes y no pierde el entusiasmo por lo que vendrá.

“Hoy cuesta mucho sostener divisiones, pero es entendible por la situación social y económica. Lo importante es no apagar la llama del rugby. Esta región tiene algo muy valioso: sabe reinventarse”.

Para cerrar, dejó un mensaje claro en el marco del aniversario de la URA:

“Mi reconocimiento a todos los pioneros que dieron parte de su vida por esta Unión. Y a quienes siguen hoy, les digo que vale la pena cada esfuerzo: el rugby siempre devuelve”.

Luis Aguilar presidió la URA durante una etapa bisagra, acompañando el crecimiento de clubes  y fortaleciendo la presencia regional. Su legado forma parte del entramado dirigencial que hoy sostiene el rugby patagónico.

Foto: Laura Rearte